Si digo eso no estoy diciendo toda la verdad. Probablemente tenía algo de todo eso en la medida que la gente de su tiempo la tenía. Como seguramente, en mayor o menor medida la tenemos hoy en día todos nosotros. Y eso no nos incapacita para razonar y para darnos cuenta de que son actitudes totalmente incorrectas y que debemos corregir.
La teoría de la evolución es desde luego, al menos para mí, la mejor explicación de cómo hemos llegado hasta aquí. Según mis conocimientos biológicos, “encaja” con lo que sé de paleontología. Y sin embargo, el autor de dicha teoría, tiende a ser considerado como una especie de santo. Seguramente ni tanto como dicen unos, ni tan malo como apuntan otros.
Sus teorías dieron lugar (entre otras cosas más beneficiosas) a actitudes racistas, machistas y sobre todo a movimientos de eugenesia. Hemos visto algunos de esos movimientos en el siglo pasado, pero este es el siglo de la biología y la eugenesia se manifiesta por medio de la selección de embriones, los bebés medicamento, etc.
Y del estupendo artículo de Alejandro Navas he venido a parar a esto:
Como decíamos anteayer… era cuestión de tiempo que nos cayese encima la plaga. Para la nueva ministra chachi de cuota con cazadora de cuero, lo primero (ganar las elecciones) es lo primero. No importan los cadáveres que queden por el medio.
Y que conste: probablemente sea mejor que si se permite abortar a placer como pretenden, lo mejor será que tengan que hacerlo obligatoriamente en la sanidad pública. Ya se sabe que, según los socialistas, la privada está sólo para forrarse.
Seguimos a vueltas con la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios. En Estados Unidos está levantando ampollas la decisión de no proteger a los objetores de conciencia como decía en posts previos. Y yo estoy convencido que con la previsible ampliación del aborto a demanda en España, aquí ocurrirá los mismo. Y como quedan muchas más elecciones y la economía va mal, algo habrá que hacer para seguir pareciendo progres por eso lo ampliarán a la eutanasia, que los médicos tendrán que aplicar obligatoriamente. (Después de eso yo creo que ya sólo les queda fusilar al amanecer a los que no se adhieran al régimen, pero eso no creo que ocurra antes de 15-20 años).
Por un lado, mi amiga Cristina Alarcon se está convirtiendo en toda una experta y activista del tema y no hace más que enviarme material en el que trata de aclarar el tema de por qué los profesionales farmacéuticos deben actuar según su propia conciencia:
Una entrevista que le hacen en mercator.net: Professionals or automatons? Should pharmacists have the right to act according to their consciences, or are they prescription-filling robots?
Una entrevista que le hacen en la Road Kill Radio, sobre el mismo tema. En inglés, me temo.
No me queda más remedio que añadir su blog al blogroll.
Por otra parte este artículo de Edwin Leap manifiesta la misma preocupación en un médico de emergencias de Estados Unidos. Me llama la atención la coincidencia en comparar lo que se busca con los autómatas:
At what point is our conscience no longer relevant? At what point do we cease to be physicians, and become simply automatons who do exactly what the patient wants?
No tiene pérdida el link a un post de una enfermera de emergencias sobre cómo ella respeta a sus pacientes… y espera que también la respeten a ella.
La objeción de conciencia es un derecho fundamental reconocido por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (artículo 18). La conciencia es algo tan básico porque es lo que nos permite distinguir lo que está bien de lo que está mal. No es ningún derecho especial. Para muchos en un ambiente relativista esto es difícil de entender.
En este vídeo que me ha pasado Cristina Alarcón podemos ver lo que sucedería con muchos profesionales si se les obligase a actuar en contra de su conciencia: se buscarían otro trabajo o emigrarían a otro país.
Muchos profesionales de la salud de Estados Unidos están luchando para evitar que el presidente Obama elimine una ley que protege a los objetores de conciencia. Se puede ver su movimiento en Freedom2Care.
La profilaxis que proporciona el preservativo es ante todo ideológica. Gracias a su pretendida y total seguridad se logran dos objetivos. En primer lugar, se aparenta que se hace algo real contra la pavorosa extensión principalmente del sida